La corona de laurel de la Catedral

La Catedral de Alcalá está desnuda a nuestros ojos. Acostumbrados a encontrarnos con iglesias primadas llenas de retablos, tumbas monumentales, tapices, cuadros, murales, vidrieras, ricas capillas, órganos antiquísimos y coros fabulosos, la nuestra carece de la gran mayoría de ellas por culpa de la Guerra Civil. Sin embargo, aún guarda curiosidades y tradiciones como la tumba del canónigo Gregorio Fernández y obras de arte como el maltrecho mausoleo del arzobispo Carrillo. Si nos adentramos en la cripta de los Santos Niños, además de la rica urna que guarda sus reliquias y otros objetos, podremos encontrarnos una corona de laureles colgada. ¿Sabéis por qué está ahí?

Cripta de los Santos Niños

Corona de laurel sobre la piedra martirial en la cripta de la Catedral de Alcalá. Fotografía propia

Según cuenta el mito griego, Eros lanzó una de sus flechas de oro a Apolo (la que provocaba un amor frenético) y una de plomo a Dafne (la que provocaba rechazo). Cuando el dios vio a la ninfa comenzó a perseguirla y ella huyó de él. Cuando estaba a punto de atraparla, Dafne pidió a la diosa Artemisa que le ayudara y ésta la convirtió en laurel. Por ello Apolo, no pudiendo tener a su amada, pronunció esta frase que relata Ovidio en “Las Metamorfosis”.

Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria

Apolo y Dafne, por Bernini (1622-25) Galería Borghese
Fuente: wikipedia

Aunque no era la única corona vegetal existente, con laureles se coronaba a los vencedores de las olimpiadas, a poetas destacados, a filósofos ilustres, a políticos queridos y a militares victoriosos en la Grecia Clásica y durante el imperio Romano. Homero fue laureado igual que Julio César, de quien se decía que la utilizaba para ocultar su calvicie. A Octavio Augusto le cayó una del cielo. A su esposa Livia Drusila casualmente le ocurrió algo parecido. Juan de Mena describe a la perfección como se recordaba en el Renacimiento este uso de la corona laureada en su obra La corona del marqués de Santillana (1499)

E aquesta corona, de fojas e ramas […]: de laurel, porque denota alabanza e gloria de sabiduría, de las quales fueron coronados Virgilio, Homero, Ovidio e otros.

Julio César, por Nicolas Coustou (1696) Museo del Louvre
Fuente: wikipedia

Pero en el Renacimiento no solo se mantuvo la memoria sino que se recuperaría esta tradición clásica. Dante, Bocaccio y Petrarca se vanagloriaban de haberla recibido, a Piccolomini incluso se le pintó recibiéndola y a Benito Arias Montano se le impuso al ser coronado como Poeta en la Universidad de Alcalá en 1552.

Federico III Habsburgo corona como poeta laureado a Piccolomini, por Pinturicchio (1502-07) Catedral de Siena
Fuente: wikipedia

Pero nos hemos ido desviando un poco en el tiempo: volvamos al imperio romano. Como tantos símbolos del mundo clásico, el cristianismo tomó la corona de laureles y le dio un significado propio: el triunfo de los mártires. Y es que el mártir, al dar su vida por su fe, vence a la muerte. Ya desde el inicio del culto a estos santos en el siglo IV comienzan a aparecer asociados a la corona de laureles y a la palma, símbolos de victoria.

Por ello tenemos una corona de laurel en la cripta de los Santos Niños, sobre la piedra martirial: es el símbolo de su paso a la gloria eterna por sus muertes a manos de Daciano en tiempos de Diocleciano.

Martirio de Justo y Pastor por José del Castillo (1790) Museo Lázaro Galdiano
Fuente: IPCE
Dos ángeles llevan sendas coronas de laureles a nuestros patrones quienes reciben la sentencia de Daciano

Así que ya sabéis: cuando vayáis a una iglesia y veais una corona de laurel, está simbolizando la gloria que alcanza el mártir. En nuestra catedral, la de los Santos Niños.

 

Anuncios

Acerca de José Antonio Perálvarez

Licenciado en Historia, Experto en Gestión de la Información, Docente ocasional y Guía Turístico de Cervantalia. Complutense y amante de nuestra ciudad
Esta entrada fue publicada en ¿Sabías qué...? y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La corona de laurel de la Catedral

  1. Landy dijo:

    Felicidades y gracias por hacerme llegar la historia de la ciudad en la que nací y me vio crecer y seguramente envejecer. Con que facilidad me he informado a través de tus escritos, e muy didáctico, formativo e informativo, espero que sigas escribiendo sobre Alcalá de Henares y volveré agradecer.
    Saludos cordiales.

  2. Pingback: La reversión de las reliquias de los Santos Niños | Historias de Alcalá

  3. Zuriñe dijo:

    Orgullosa de aprender y sorprenderme de la gran ciudad en la que vivo.
    Otra vez….Gracias.

Deja tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s