La casa de 1854

Hace unos días, el profesor y lector del blog Raimundo Pastor me hizo una interesante pregunta en el artículo sobre las columnas de la Calle Mayor. ¿Sabéis por qué este pilar de la casa número 13 de la Plaza de Cervantes esquina con la calle Cerrajeros tiene en el capitel la fecha de 1854?

Número 13 de la Plaza de Cervantes. Fotografía José Antonio Perálvarez

 

Tras el cierre de la Universidad de Alcalá en 1836, nuestra ciudad cayó en la más absoluta ruina. La institución académica había sido el motor económico de nuestra ciudad durante siglos y su falta se notó hasta el punto de que aconteció un auténtico éxodo en nuestra ciudad: en apenas quince años, Alcalá perdió 2/3 de su población pasando a tener unos escasos 5000 habitantes hacia 1850. Además, la mayor parte de los edificios desamortizados en 1836 acabaron convertidos en cuarteles o presidios ante la imposibilidad de venderlos, transformándose Alcalá en una ciudad militar y prisioneros, una ciudad de paso.

Inscripción en el capitel del pilar esquinero.
Fotografía de Joaquín Ibeas

Una vez vislumbrado el contexto, la explicación que un día me dio mi amigo Vicente Fernández. Realmente el quid de la cuestión es muy simple: tiene inscrita esa fecha porque esa casa se construyó en 1854, probablemente tras derribar (o hundirse) la que anteriormente ocupó el lugar. Pero no todo queda ahí, puesto que la casa nos dice muchísimo más de lo que parece a primera vista. ¿No os resulta extraño que esa casa sea la única de una sola planta de toda la Plaza de Cervantes?

Vista aérea de la Plaza de Cervantes. Anónima (Noviembre de 1935)
En el extremo izquierdo se puede observar la casa en cuestión y su diferencia con el resto de edificios de la Plaza.

Imaginaos la situación de ruina y despoblamiento demográfico que tenía Alcalá en aquel tiempo para que se levantara un nuevo edificio en el centro de la ciudad, a escasos metros del ayuntamiento (que aún no estaba en el Colegio de Agonizantes) y que no fuera necesario hacerle más de una planta. ¿Para qué si no se podía hacer negocio con esas plantas adicionales? Había suficientes edificios vacíos en Alcalá como para que al dueño de esa casa le resultara interesante gastar el dinero en levantar una planta que no debía necesitar. Esta situación se repetiría más adelante en otros edificios a lo largo de la ciudad, como las de la plaza de San Diego.

Plaza de Cervantes empedrada. Anónima. (Años 20)
La casa en primer plano es la que estamos tratando.

Así que, en definitiva, esta casa no es un mero edificio sino un símbolo de la decadencia de Alcalá en el siglo XIX. Por cierto: hoy no podréis verlo demasiado bien: un lumbreras decidió ponerle la señal de taxi delante. Magnífico.

Estado actual de la columna, con la señal delante.
Fotografía José Antonio Perálvarez

Anuncios

Acerca de José Antonio Perálvarez

Licenciado en Historia, Experto en Gestión de la Información, Docente ocasional y Guía Turístico de Cervantalia y Alcalá Bikes. Complutense y amante de nuestra ciudad
Esta entrada fue publicada en ¿Sabías qué...?, Secretos de Alcalá y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s