Catalina de Aragón, la Reina complutense

La ciudad de Alcalá fue durante siglos un lugar de paso obligado para gente de toda clase social. La Universidad atrajo a miles de estudiantes, profesores e impresores de todas partes de España y Europa; su mercado semanal traía a vendedores y compradores de toda Castilla; sus conventos se llenaron de religiosas y religiosos provenientes de todos los rincones de la Península; y sus señores, los Arzobispos de Toledo, levantaron un palacio que acabó siendo su residencia oficial y la de los reyes en sus numerosas visitas a nuestra ciudad. Y fue en una de ellas, tal día como anteayer, cuando vino al mundo nuestra protagonista: Catalina de Aragón.

Estatua de la Infanta Catalina en la Plaza de las Bernardas. Fotografía José Antonio Perálvarez

Estatua de la Infanta Catalina en la Plaza de las Bernardas.
Fotografía José Antonio Perálvarez

Corría un lluvioso 24 de octubre de 1485 cuando una larga comitiva llegaba a Alcalá proveniente de Jaén. Al frente de ella los Reyes Católicos que venían a nuestra ciudad para pasar el invierno y descansar de la campaña de guerra en Granada. Además, la reina Isabel llegaba en avanzado estado de gestación. Como era habitual se asentaron en el Palacio Arzobispal, reformado poco antes por el Cardenal Mendoza. Y fue allí donde, en la fría noche del jueves 15 al 16 de diciembre, nació la última hija de los Reyes Católicos, una niña a la que llamaron Catalina en honor a la abuela paterna de Isabel, la inglesa Catalina de Lancaster. Fue bautizada por el Cardenal Mendoza* en la entonces colegiata de San Justo y Pastor y hubo celebraciones en el Palacio Arzobispal y justas y fiestas por toda Alcalá. Cuando la niña Catalina contaba con poco más de dos meses, el 22 de febrero de 1486, la Corte abandonaba Alcalá camino a Galicia. Pero esta no sería la única relación de la infanta con su ciudad natal.

Antiguo Salón de Isabel la Católica del Palacio Arzobispal (ppios s.XX)

Antiguo Salón de Isabel la Católica del Palacio Arzobispal (ppios s.XX)

Volvería brevemente a la entonces villa complutense del veinte al treinta de agosto de 1494 cuando los reyes se dirigían a Guadalajara a visitar a un gravemente enfermo Cardenal Mendoza.

En la primavera-verano de 1497 estuvo de nuevo en su localidad natal con toda la corte, en otra estancia real muy movida políticamente en la que se sucedieron negociaciones de paz con Carlos VIII de Francia, que terminaron en septiembre sin haber llegado a buen puerto.

Catalina de Aragón a los once años, por Juan de Flandes (1496) Museo Thyssen-Bornemisza

Catalina de Aragón a los once años, por Juan de Flandes (1496)
Museo Thyssen-Bornemisza

Regresaría la corte a Alcalá el ocho de noviembre, permaneciendo en nuestra ciudad hasta el 23 de abril de 1498. Esta nueva visita, tan cercana a la anterior, se vio motivada por el deseo de los reyes de estar junto al Cardenal Cisneros, quien estaba gravemente enfermo por la pesadumbre que le dio su hermano Fray Bernardino, según Quintanilla.
En ese tiempo, el Palacio Arzobispal fue lugar de recepciones a embajadores del emperador Maximiliano de Austria, de Enrique VII de Inglaterra, de Génova y de Pisa. Además, la princesa viuda Margarita de Austria perdió al hijo que esperaba del difunto príncipe Juan, hermano mayor de Catalina.

"Catalina de Aragón", Michael Sittow, Kunsthistorisches Museum de Viena

Catalina de Aragón, por Michael Sittow (1502) Kunsthistorisches Museum de Viena

Aquel 23 de abril fue el último día que la infanta pasaría en su ciudad natal. Finalmente marcharía de Castilla un 17 de agosto de 1501 para nunca volver. Esta alcalaína universal, Reina de Inglaterra, descansa hoy bajo una lápida en la Catedral de Peterborough.

Tumba de Catalina de Aragón. Fotografía Daniel Brice

Tumba de Catalina de Aragón.
Fotografía Daniel Brice

* Giles Tremlett, en su biografía de la infanta, dice que fue el Obispo de Valencia quien bautizó a Catalina, lo cual dudo mucho. Rodrigo de Borja ocupaba ese cargo y se encontraba en Roma en aquel tiempo. Sí había miembros de su familia en Alcalá pues apenas cuatro días después del nacimiento de la futura reina de Inglaterra, su primogénito Pedro Luis de Borja sería nombrado Duque de Gandía por Fernando el Católico como ya os conté en la entrada sobre los Borgia. Por ello considero que debió ser el Cardenal Mendoza quien ofició el bautismo de la infanta como tradicionalmente se ha dicho.

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Acerca de José Antonio Perálvarez

Licenciado en Historia, Experto en Gestión de la Información, Docente ocasional y Guía Turístico de Cervantalia y Alcalá Bikes. Complutense y amante de nuestra ciudad
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6 respuestas a Catalina de Aragón, la Reina complutense

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  6. katherine chaveli dijo:

    a mi y a mi nieta nos encanta la reina Catalina y mi nieta quiere hacer un website con informacion y fotos de ella. Me gusto mucho su excelente entrada, interesante y informativa Gracias

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