El arco de Pedro Gumiel

Tras unas semanas sin publicar nada por problemas con la conexión a internet en casa, hoy os traigo una nueva historia sobre Alcalá y su Universidad. Concretamente, sobre una de las partes que se perdieron en los desastrosos años que siguieron al cierre de la Universidad en 1836: El arco de Pedro Gumiel.

Cuando el alcalaíno Pedro Gumiel realizó el proyecto universitario para el Cardenal Cisneros, ideó un arco en la calle que actualmente lleva su nombre con el objetivo de servir de puerta de entrada a la ciudad universitaria. Aunque no encuentro la fecha exacta de su construcción, Pedro de Aranda Quintanilla y Mendoza, en su biografía de Cisneros, describe la construcción de toda la ciudad universitaria “en once años continuos“, lo que situaría la fecha de levantamiento del arco antes de 1510.

No fue algo banal el crear un arco de entrada a la Plaza de San Diego en ese lugar. Si observamos la planificación de la ciudad universitaria que realizó Pedro Gumiel, la Universidad estaba diseñada como una auténtica ciudad, con un verdadero urbanismo propio. De hecho, a lo largo de los edificios universitarios construidos en la Calle Colegios, Calle Libreros y Plaza del Mercado se podían ver ya en el siglo XVI un total de, al menos, doce torreones. Este número iría aumentando durante el siglo XVII, como con los del Colegio de Málaga. ¿Y qué sentido tenían estos torreones? Lo que se pretendió fue crear una especie de frontera respecto al resto de la ciudad con el deseo de diferenciar la ciudad universitaria del resto de Alcalá. Y al Arco de Pedro Gumiel le correspondía ser la puerta principal de entrada a dicha ciudad.

Pero el arco tenía más usos. Sobre él se construyó un pequeño edificio, conectado con los edificios colindantes a la Capilla de San Ildefonso, que tenía una galería abierta con columnillas renacentistas que sirvió de tribuna a los mandatarios de la Universidad a lo largo de toda su historia. Hacia la calle se abría un balcón que asomaba a la Plaza del Mercado, lugar donde se desarrollaban los grandes festejos de Alcalá a lo largo de la Edad Moderna: corridas de toros, representaciones teatrales, festejos populares, etc. Así pues, el Rector, los Consiliarios, Tesorero y demás dirigentes de la Universidad tenían un puesto privilegiado durante estos acontecimientos. Y daba la casualidad de que justo enfrente, donde hoy está el McDonald’s de la Plaza de Cervantes, estaba el Concejo y, por lo tanto, los grandes contrincantes de la Universidad: el poder civil de Alcalá. Una curiosa casualidad que representaba perfectamente la situación de enfrentamiento continuo entre la Universidad y el Ayuntamiento a lo largo de aquellos siglos.

En 1836, la Universidad de Alcalá es cerrada por el Gobierno Central y sus edificios se ven afectados por la Desamortización de Mendizabal. Muchos de ellos salen a subasta y son adquiridos por particulares que se dedican a sacar provecho de ellos. La manzana cisneriana tuvo en aquellos años hasta tres propietarios privados: Joaquín de Alcober (entre 1845 y 1847), Joaquín Cortés (1847-1850) y Javier de Quinto (1850). Fue éste último el que más daño hizo al edificio a pesar de que fue el que menos tiempo lo poseyó. En los pocos meses que fue el dueño de los edificios desmontó la crestería del Patio Trilingüe, se llevó las campanas de la Capilla de San Ildefonso, el retablo y numerosas obras de arte y, además, destruyó el Arco de Pedro Gumiel para revender los materiales. Así terminó el arco que había servido durante tres siglos como entrada de la Ciudad Universitaria. Poco después, el 12 de diciembre de 1850, la Sociedad de Condueños compra los edificios y frenan su saqueo. Pero esa historia os la contaré en otra ocasión.

Pero por suerte para nosotros, no tenemos que imaginárnoslo del todo. Existen dos dibujos de Vicente Carderera y Solano conservados en el Museo Lázaro Galdiano que nos muestra como era tan solo cuatro años antes de su destrucción. Disfrutadlos

Vista del arco universitario desde la Plaza de Cervantes (1846). Valentín Carderera y Solano. © Fundación Lázaro Galdiano. Madrid

Vista del arco universitario desde la Plaza de Cervantes, por Vicente Carderera y Solano (1846).
© Fundación Lázaro Galdiano. Madrid

Vista del arco universitario desde la Plaza de San Diego (1846). Valentín Carderera y Solano. © Fundación Lázaro Galdiano. Madrid

Vista del arco universitario desde la Plaza de San Diego, por Valentín Carderera y Solano (1846)
© Fundación Lázaro Galdiano. Madrid

En 2001 se realizaron catas arqueológicas en busca de los cimientos del arco durante la peatonalización de la Plaza de San Diego. Desde entonces, en el lugar donde estuvo hace siglos, aparece su arco simulado en el suelo a modo de recuerdo. Os invito a fijaros en él cuando paséis por allí.

Sirva este artículo como pequeño homenaje para este elemento con tanta historia detrás que embellecía, aún más, nuestra ciudad.

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Acerca de José Antonio Perálvarez

Licenciado en Historia, Experto en Gestión de la Información, Docente ocasional y Guía Turístico de Cervantalia y Alcalá Bikes. Complutense y amante de nuestra ciudad
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2 respuestas a El arco de Pedro Gumiel

  1. me parece recordar que se encontraron restos de los cimientos…al menos si se veian o estuviero cara al publico….lo q no entiendo es q se taparan….gracias,sabes algo mas sobre esto?

  2. Hola Maricarmen!
    Pues sé exactamente lo mismo que tú. Voy a preguntar por ahí a ver si alguien me sabe dar una respuesta y completamos el artículo 😉

    Gracias!

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